Journarling - Escritura como Medicina
El journaling es una práctica de escritura consciente que permite observar, expresar e integrar pensamientos, emociones y vivencias, generando claridad interna, regulación emocional y conexión con uno mismo.
Ha transcurrido casi medio semestre desde la última vez que retomé la escritura por teclado (suelo escribir en papel); hoy es 5 de enero de 2026.
El número cinco se asocia comúnmente con conceptos de cambio, transformación y movimiento. En entornos ruidosos, a menudo pasamos por alto los matices que implica el movimiento. Una característica apreciable de la discapacidad auditiva (hipoacusia bilateral severa) radica en la posibilidad de aislarse de los estímulos auditivos, permitiendo así una mayor concentración en la observación de movimientos sutiles. Además, el número catorce, correspondiente a mi fecha de nacimiento, suma cinco, lo cual adquiere relevancia adicional. Considerando mis experiencias previas y lecturas, interpreto estos patrones numéricos como manifestaciones de sincronía más que de coincidencia: reflejan una integración de tiempos, órdenes y flujos naturales, indicando la importancia de respetar los procesos de cambio y transformación.
La numerología, por tanto, ha adquirido una dimensión significativa en mi análisis personal, más allá de su lógica aparente, fungiendo como orden que influye sobre la materia y cuyo significado profundo se revela al comprender las dinámicas universales.
El objetivo al retomar este escrito es plasmar las emociones percibidas en los últimos días. Situaciones de angustia o preocupación han derivado en hábitos poco saludables, como el consumo excesivo de alimentos dulces. El proceso de escritura, tanto aquí como en mi cuaderno de apuntes, ha resultado útil para identificar causas y posibles soluciones a estas dificultades emocionales.
Las emociones intensas suelen antecederse de pensamientos persistentes y cuestionamientos almacenados, que eventualmente buscan exteriorizarse. En este sentido, las reacciones personales son el resultado de múltiples factores —información recibida, procesada y asimilada— destacándose el papel del sistema digestivo como primer detector de los estímulos alimentarios, ya sean físicos o sensoriales.
Experiencias de lesiones, accidentes y dificultades relacionales, frecuentemente vividas en pareja, contribuyen al proceso de aprendizaje y adaptación. Estas situaciones promueven el desarrollo de habilidades para prevenir y abordar futuros escenarios similares, favoreciendo respuestas emocionales claras y desapegadas.
El discernimiento y la toma de decisiones, especialmente en relación con la alimentación y las relaciones interpersonales, resultan fundamentales para el bienestar. La preferencia por lo sencillo y equilibrado en la dieta y en las relaciones sociales tiende a ser más saludable. Por esto, muchas personas recurren a terapias o actividades introspectivas que facilitan el autoconocimiento y la búsqueda de equilibrio biológico y emocional.
El ejercicio físico, como bailar o correr, constituye un recurso valioso para regular el sistema nervioso y liberar tensiones, siendo indispensable realizarlo de manera consciente y complementarlo con cuidado de la salud mental, promoviendo la integración cuerpo-mente para lograr bienestar integral.
Finalmente, el contacto con la naturaleza y el uso de herramientas simples pueden contribuir significativamente al bienestar físico, mental y espiritual. Se recomienda concebir el propio cuerpo como un templo, reflexionando acerca de cómo desea uno cuidarlo y qué elementos lo definen.
